NOTICIAS

09.07.2019
En busca de lo esencial

Eduardo Ramírez Villamizar pintó y esculpió lo que a sus ojos son las formas básicas que constituyen el mundo.

El artista colombiano (1923) sabía que sus creaciones dependían de su capacidad para darse cuenta del momento en que su trabajo y su búsqueda debían terminar, porque a la obra no le sobraba ni faltaba nada.

Ahora bien, en todo proceso creativo es tan importante como difícil saber identificar dónde va el punto final. Pero en el caso de Ramírez Villamizar lo es aún más por el simple hecho de que el artista estaba interesado en las formas básicas que componen el universo, y para llegar a ellas debía “quitar todo lo superfluo sin llegar a la esterilidad.”

Así como para los pitagóricos la esencia del mundo -y por lo mismo lo más real- eran los números y para los platónicos las ideas, para Ramírez Villamizar el mundo era la suma de figuras geométricas. Por eso, rápidamente dejó de lado el expresionismo figurativo y se dedicó a crear expresivas combinaciones de líneas, círculos, triángulos y rectángulos.

Contemplando la obra del artista franco-húngaro Víctor Vasarely, el colombiano aprendió que no es necesario representar para expresar lo maravilloso que es el universo. “Color, formas y geometría sumados son suficientes,” decía. La geometría se encuentra “llevando las formas naturales a su esencia básica. La luna es un círculo. Un círculo es la luna. Uso la geometría y ella me devuelve a la naturaleza. Sé que en mi jardín yo me paseo entre triángulos, espirales y círculos cuando voy entre las hojas y las flores.”

En Construcción horizontal como el mar (1976) Ramírez Villamizar evoca el océano construyendo tres rectángulos de diferentes tamaños, que erige uno dentro del otro. Un mordido en la parte superior de cada uno añade movimiento a la escultura de hierro. Así, a partir de simples figuras geométricas, plantea la profundidad y la inmensidad del mar.

“Sin poesía, sin misterio, [la obra] sería sólo geometría y la geometría sola no es arte,” dijo en una entrevista que cita el crítico de arte brasilero Frederico Morais en su artículo Utopía y forma en Ramírez Villamizar. A través de la geometría -como dice Morais- el artista colombiano no presenta el pájaro sino el vuelo, “para después rehacerlo de varias maneras a su manera.” Ahí está la poesía de su obra.

Al investigar las formas básicas y vivir en una profunda introspección, al artista le pasó lo que dice el escritor norteamericano Joseph Campbell que les ocurría a los héroes del pasado en sus aventuras: cuando creían estar emprendiendo un viaje al exterior, llegaron al centro de su existencia. Y cuando pensaban que estaban solos, los acompañaba el mundo entero.

La constante reflexión llevó a Ramírez Villamizar a concluir que los seres humanos -y en particular los colombianos- estamos necesitados de racionalidad y de orden. Construyó su obra pensando en poner su granito de arena para ayudar a suplir nuestras carencias, y con ella dejó un importante mensaje: “Yo no quiero mostrar en mi obra la violencia que existe, y que es cruente y amarga; prefiero presentar una obra que nos apacigua y nos haga sentir racionales y superiores… Mis obras dan ejemplo de orden en medio del caos, construyen el espíritu y abren la inteligencia en medio de la ignorancia y, sobre todo, tratan de aligerar las convulsiones de nuestro tiempo, en medio de las desgracias que agobian al ser humano.”

Este es el segundo de una serie de artículos -realizados con el apoyo del Museo de Arte Moderno de Bogotá- que explorarán la obra y la filosofía de los artistas modernos colombianos y latinoamericanos.

Por: Cristina Esguerra. Filósofa y periodista. Tiene una maestría en filosofía de la Freie Universität Berlin y un MA en periodismo cultural de Columbia University. A lo largo de los años se ha especializado en escribir e investigar sobre el mundo del arte. Actualmente trabaja como periodista freelance colaborando con diversos medios de comunicación, entre ellos ArtDependece, eltiempo.com, Semana y Contemporáneo&.

 

14.06.2019
EL MAMBO SE ARRIENDA SIGUE TRIUNFANDO

Las directivas del Museo de Arte Moderno de Bogotá y el equipo de colaboradores MAMBO, celebramos con orgullo los premios y reconocimientos recibidos en los Effie Awards 2019, por la exitosa campaña El MAMBO se arrienda.

El miércoles 12 de junio se llevó a cabo la séptima versión de los Effie Awards Colombia 2019 en Bogotá, la única instanciaen el país encargada de premiar la creatividad, innovación y efectividad, la publicidad y el mercadeo en Colombia. Allí, la campaña El MAMBO se arrienda, lanzada en febrero de 2018, fue la ganadora de 4 OROS en las categorías: Social – Sin ánimo de lucro, Gran idea de medios, Activaciones y servicios y Bajo presupuesto.  

 

Una apuesta arriesgada e innovadora, concebida por la agencia de publicidad Doyle Dane Bernbach Colombia – DDB y el MAMBO, donde se buscaba generar una acción que fuera capaz de sorprender y solidarizar a miles de colombianos, mostrando de manera cruda la situación económica del Museo. Hoy, esta campaña se consolida como una de las mejores activación de marca de 2018, logrando posicionar y visibilizar a uno de los museos más importantes del país.

Effie Awards® es el único programa que promueve y reconoce la efectividad en comunicaciones comerciales a nivel global. Con una historia de más de 48 años, presencia en 42 países y 6 programas regionales, es el premio más apreciado por los marketers de todo el mundo.

Este importante reconocimiento es quizás, el mejor preámbulo que podemos tener para dar apertura a nuestras tres nuevas exposiciones: Extrañando al fantasma de Icaro Zorbar, Elevación de Ana María Millán y Flores solares en movimiento del artista francés Alexandre Dang, cuya inauguración tendrá lugar el día de hoy de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.

Gracias a esta campaña, a los miles de colombianos que dijeron Yo Tengo el MAMBO y la primera edición de la Gala MAMBO, el Museo hoy se encuentra más activo que nunca.

13.06.2019
Esculpiendo poesía

El artista colombiano Edgar Negret no imitó la realidad. Se nutrió de ella y creó un lenguaje
que inventa nuevas formas de presentar lo que nos rodea.

Edgar Negret (1920) vivió maravillado con el universo. “Viví al borde de que algo, muy al
margen de lo real, aconteciera,” dijo al periodista José Hernández. “Creo que en mi obra he
buscado a Dios siempre y por todas partes.”  

Probablemente por eso nunca fue un artista totalmente abstracto. No se interesó en la forma
“porque ajá”, sino porque estudiarla, crearla e investigar su relación con el espacio, eran su
manera de pensar y de acercarse al mundo.

Su famosa serie Aparatos Mágicos (1950’s) refleja la sorpresa de un hombre de Popayán, que
nunca había visto un semáforo, al llegar a Nueva York y descubrir una realidad movida por
máquinas: los trenes llegan a las estaciones de metro cada 5 minutos; cientos de semáforos
regulan el paso de carros y peatones; y en las oficinas, en los aeropuertos y en los centros
comerciales hay máquinas dispensadoras de comida y bebida.

“Para mí era pura magia. Esas máquinas las relacionaba con los grandes dioses que dirigen a los
hombres. Vivía fascinado desde por la mañana,” dijo a Hernández.

Volvió a Colombia en 1963, luego de haber vivido en España, Francia y Estados Unidos. El
regreso a la natural exuberancia del trópico, sumado a un interés por las culturas precolombinas –
en particular la Inca y la Navajo-, lo volcó a la representación de las formas de la naturaleza y del
arte indígena.

Sus esculturas ya no reflejaban la mirada de un hombre que, maravillado con la industrialización
que impulsó la modernidad, construyó aparatos mágicos. Se convirtieron, por el contrario, en la
creación de un hombre moderno que utilizó sus herramientas y materiales -tuercas y aluminio-
para evocar los ciclos de la luna; la metamorfosis de los animales; el movimiento de las
serpientes; los típicos tejidos peruanos; y la vivacidad y el colorido de las fiestas de esa región.
Negret siempre buscó inspiración en el mundo que lo rodeaba, pero su lenguaje artístico nunca se
limitó a éste.

Así como los poetas no describen el universo sino que lo evocan, Negret no esculpe
escaleras (1980’s) sino el ejercicio de ascender; usa el vacío para expresar la agonía de Job
(1947); y curva las líneas y juega con los efectos de la sombra y los colores para hacer móvil lo
estático.

Negret dedicó su vida a hacer lo que Sócrates recomendó a los atenienses: contemplar el mundo
y preguntarse por el significado de la vida. Reflexionó esculpiendo y creó una obra que, según él,
“no es otra cosa que un volcamiento hacia los demás de lo mejor que tengo.”

Este es el primero de una serie de artículos -realizados con el apoyo del Museo de Arte Moderno
de Bogotá- que explorarán la obra y la filosofía de los artistas modernos colombianos y
latinoamericanos.

Por: Cristina Esguerra [author] [author_info]Cristina Esguerra es filósofa y periodista. Tiene una maestría en Filosofía de la Universidad de Freie y una maestría en Artes y Cultura de la Escuela de Periodismo de Columbia. Actualmente trabaja como periodista independiente en Berlín, escribiendo principalmente para Deutsche Welle y varias publicaciones artísticas y culturales.

 

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EL MAMBO

EL MAMBO

Fotografía: Ernesto Monsalve / MAMBO

La misión del Museo de Arte Moderno de Bogotá es ser un espacio pluricultural y dinámico que investiga, comunica y expone su patrimonio cultural y las diversas manifestaciones del arte moderno y contemporáneo con el fin de generar experiencias significativas y procesos de aprendizaje que contribuyan a la transformación social.

HISTORIA

HISTORIA

MAMBO 1962 — HOY

Siendo Ministro de Educación Nacional, Aurelio Caicedo Ayerbe firmó en su despacho el acta de fundación del Museo de Arte Moderno el 27 de julio de 1955.

En noviembre de 1962 la reconocida historiadora y crítica de arte Marta Traba convierte en realidad esta iniciativa y asume la dirección del Museo. Plantea la necesidad de crear una institución que difunda las artes plásticas y así, el Museo de Arte Moderno comienza sus actividades en febrero de 1963.
Durante los primeros meses el trabajo consiste en fijar un plan de acción y crear una conciencia clara en el medio y en el público sobre la necesidad de un Museo para el progreso cultural de la ciudad. En este año se inaugura la primera exposición: Tumbas de Juan Antonio Roda, en un local en el centro de la ciudad, que será la primera sede. En 1965 con el apoyo del Rector de la Universidad Nacional, José Félix Patiño, el Museo se traslada al campus. La Facultad de Filosofía de la Universidad ofrece al Museo un espacio dentro de la ciudad universitaria.

Marta Traba. Inauguración MAMBO — 1962.

Marta Traba. Conferencia MAMBO — 1963.

En 1969 Gloria Zea asume la dirección del Museo, el cual continúa funcionando en la Universidad hasta el 3 de junio de 1970, cuando tras un acto de protesta queda expuesto a la inseguridad. La Universidad no se responsabiliza y ante la falta de garantías la Directora retira las 80 obras con las que cuenta la Colección hasta el momento. La nueva Dirección prioriza tres objetivos para el Museo: gestionar su financiación por un año, conseguir de manera inmediata una sede provisional y emprender el proyecto para la consecución de una sede permanente. Consigue una nueva sede provisional en el Edificio Bavaria, donde se presentan exposiciones de grandes artistas nacionales e internacionales. Antes de culminar el proyecto, el Museo continúa su trabajo en el Planetario Distrital, donde se presenta la exposición de Auguste Rodin en 1971.

MAMBO, sede Universidad Nacional, 1965.

MAMBO, sede Bavaria, 1969.

La sede actual diseñada por el arquitecto Rogelio Salmona está ubicada en el centro cultural e histórico de la ciudad. Su primera etapa es inaugurada en 1979, y en 1985 se concluye la construcción. El edificio cuenta con cuatro pisos, seis salas de exposición, auditorio o sala de cine, sala de proyectos, dos talleres para desarrollar actividades educativas, un depósito para albergar la colección permanente, biblioteca, librería, restaurante y oficinas administrativas con un área aproximada de 5.000 metros cuadrados. A la fecha, cuenta con alrededor de 3.633 obras de importantes artistas colombianos e internacionales, que hacen parte de su colección permanente.

 

El edificio actual del MAMBO, ubicado en el centro cultural e histórico de la ciudad de Bogotá, fue diseñado por el arquitecto Rogelio Salmona.

 

Gloria Zea y Rogelio Salmona | MAMBO en construcción — 1978.

Se han realizado muestras que dan cuenta de las diferentes visiones del mundo moderno y contemporáneo, retrospectivas de maestros colombianos, latinoamericanos e internacionales, así como seminarios de arte, encuentros teóricos, proyecciones y artes vivas en el auditorio.

 

Talleres con niños en el MAMBO.

El acontecer del Museo en los últimos años divide su historia: en abril de 2016 la escultora y gestora Claudia Hakim es nombrada por la Junta Directiva como nueva directora de la institución que Gloria Zea dirigió por cuarenta y seis años.
La nueva directora tiene como objetivos internacionalizar el Museo, fortalecer el área pedagógica y los procesos de mediación, restaurar la Asociación de Amigos del Museo (Red MAMBO) y recuperar los espacios del edificio. De esta manera, el 2017 comenzó con una adecuación de la Sala Marta Traba, que recupera los espacios originales diseñados por el arquitecto. Los nuevos espacios son revelados al público en el marco de la exposición titulada De la línea al espacio, con obras de los artistas Olga de Amaral, Jim Amaral y Ricardo Cárdenas, bajo la curaduría de Eduardo Serrano. El Museo ha duplicado el número de visitantes a sus exposiciones y conversatorios entre el 2016 y el 2018.

25 aniversario MAMBO, 1985.

ALQUILER DE SALAS

Alquiler de Salas del MAMBO

Con diseños del arquitecto Rogelio Salmona, las salas del Museo Moderno de Bogotá presentan una excelente opción para la realización de sus eventos.
desarrolloycomercial@mambogota.com

 

COLECCIÓN

LIBRO CATÁLOGO

LA COLECCIÓN MAMBO

MUSEO DE ARTE MODERNO DE BOGOTÁ

APOYO

EQUIPO

Dirección

Claudia Hakim

Nancy Henao Asistente 

direccion@mambogota.com

Sub Directora

Laura Feged

Dirección Financiera y administrativa

Nelson Puentes

Curador Jefe

Eugenio Viola

eugenio.viola@mambogota.com

Museografía

Laura Aparicio

Germán Escobar

Angélica Rodriguez

Laura Plata

RED MAMBO

María Ximena Ramirez

red@mambogota.com

 

Comunicaciones

Sebastián Acevedo Jefe de prensa
Alejandra Gómez
Paula Nieto

comunicaciones@mambogota.com

Conservación y registro

Mayra Rubiano 
Jaime Pulido
Ana María García

Educación

Lyda Vásquez
Juliana Echavarría
Aydée Moreno

educacion@mambogota.com

Diseño


Silvana Perdomo

Parchando en el MAMBO

Marta Leiva

 

 

 

 

Comercial

desarrolloycomercial@mambogota.com

Contabilidad y tesorería

Lucy Pérez
Jasmin Aldane

 

Gala MAMBO

Catalina Ortega

 

Recepción/Promotor cultural

Oscar Quintero

Tienda

Yesica Suarez 

 

 

 

 

 

Producción

Hector Acosta

Edwin Cardona

Pablo Galindo

Brayan Solano

Oscar Quintero

Hector Reyes

Sebastán Espejo

George Calderon

Servicios generales

Luz Arely Marciales
Marcela Gónzalez

Seguridad

Gustavo Galvan
Edgar Gómez
José Pinilla