NOTICIAS

23.08.2019
La belleza de lo simple

Carmen Herrera dedicó su vida a perfeccionar el arte de limitarse a lo esencial. Para ella el
famoso refrán “menos es más,” es una verdad absoluta.

A Carmen Herrera (1915) le fascinan la claridad y la complejidad de lo simple. Ese gusto es
difícil de complacer pues implica deshacerse de todo lo que no sea absolutamente esencial, sin
perder un ápice de lo que se quiere comunicar.

Para la artista cubana limitarse a lo simple es elegir los dos colores que -en sus palabras- más
hacen el uno por el otro, y ampliar y revitalizar el espacio del cuadro a partir de la justa
combinación de formas geométricas.

Blanco y Verde (1966) no es más que dos triángulos verdes sobre un fondo blanco. Sin embargo,
por el lugar y la manera en que Herrera los pintó, hacen pensar en la escena central de la Capilla
Sixtina: el momento en que Dios extiende su mano y le da vida a Adán.


Blanco y verde (1966), Lisson Gallery

La magia de las obras de la artista está en la fuerza de una combinación de formas y colores en la
que cada elemento saca lo mejor de sí mismo haciendo brillar al otro. Todo lo demás sobra.
Contemplando la clara y compleja simpleza de sus cuadros y esculturas entiende uno por qué la
artista dijo la curadora de su primera exposición en el Whitney Museum de Nueva York, Dana
Miller, que no tenía el corazón para pintar sino la cabeza para hacerlo. Cada una de sus obras es
una hermosa idea.

Esas ideas pasaron desapercibidas durante décadas. Herrera vendió su primer cuadro a los 89
años de edad; cinco después la galería IKON de Birmingham, Inglaterra, inauguró la primera
exposición retrospectiva de su obra; y en 2017 el Whitney -uno de los museos más importantes
del mundo- le hizo el homenaje que merecía hacía años. La muestra Carmen Herrera: Lines of
Sight (Carmen Herrera: líneas de visión) se estrenó en el centenario de la artista. Hoy, con 104
años, vende cuadros por millones de dólares.

Herrera -como le gusta recordar- esperó casi cien años a que le llegara su tren. El largo silencio
del mundo del arte, aunque duro, no la hizo comprometer su visión. Lo aprovechó para
experimentar libremente, dejándose guiar por la belleza de la línea recta hasta encontrar su estilo;
un estilo del que no dudó:

“¿Cuál es su artista favorito?” le preguntó un periodista del diario inglés The Guardian en 2016.
“Carmen Herrera,” respondió ella. “Sí, Carmen Herrera es mi artista favorita.”

Este es el tercero de una serie de artículos -realizados con el apoyo del Museo de Arte Moderno
de Bogotá- que explorarán la obra y la filosofía de los artistas modernos colombianos y
latinoamericanos.

Por: Cristina Esguerra. Filósofa y periodista. Tiene una maestría en filosofía de la Freie Universität Berlin y un MA en periodismo cultural de Columbia University. A lo largo de los años se ha especializado en escribir e investigar sobre el mundo del arte. Actualmente trabaja como periodista freelance colaborando con diversos medios de comunicación, entre ellos ArtDependece, eltiempo.com, Semana y Contemporáneo&.

29.07.2019
CARLOS CRUZ-DIEZ

Despedimos con nostalgia al maestro Cruz-Diez (1923 – 2019), quién falleció el día de ayer en París.

El pasado mes de junio realizamos un homenaje a Cruz-Diez, presentándolo como el artista del mes de junio en la Sala Marta Traba. Allí, el público tuvo la oportunidad de admirar y profundizar en su trabajo y trayectoria, apoyados en la obra Fisicromía N.° 808, una de las más representativas de nuestra colección.

En el MAMBO queremos seguir honrando a este gran maestro, por medio de la conservación de sus obras que reposan en nuestra colección y la difusión de su nombre como uno de los más grandes exponentes del arte cinético, por su constante búsqueda en la renovación y ampliación de la percepción a través del color y la luz. Hoy lo despedimos con nostalgia y gratitud por el importante legado que le deja al arte, pero sobre todo por su calidez, alegría y humanidad. Que su aura permanezca entre nosotros con la misma intensidad de sus colores.

Q.E.P.D

09.07.2019
En busca de lo esencial

Eduardo Ramírez Villamizar pintó y esculpió lo que a sus ojos son las formas básicas que constituyen el mundo.

El artista colombiano (1923) sabía que sus creaciones dependían de su capacidad para darse cuenta del momento en que su trabajo y su búsqueda debían terminar, porque a la obra no le sobraba ni faltaba nada.

Ahora bien, en todo proceso creativo es tan importante como difícil saber identificar dónde va el punto final. Pero en el caso de Ramírez Villamizar lo es aún más por el simple hecho de que el artista estaba interesado en las formas básicas que componen el universo, y para llegar a ellas debía “quitar todo lo superfluo sin llegar a la esterilidad.”

Así como para los pitagóricos la esencia del mundo -y por lo mismo lo más real- eran los números y para los platónicos las ideas, para Ramírez Villamizar el mundo era la suma de figuras geométricas. Por eso, rápidamente dejó de lado el expresionismo figurativo y se dedicó a crear expresivas combinaciones de líneas, círculos, triángulos y rectángulos.

Contemplando la obra del artista franco-húngaro Víctor Vasarely, el colombiano aprendió que no es necesario representar para expresar lo maravilloso que es el universo. “Color, formas y geometría sumados son suficientes,” decía. La geometría se encuentra “llevando las formas naturales a su esencia básica. La luna es un círculo. Un círculo es la luna. Uso la geometría y ella me devuelve a la naturaleza. Sé que en mi jardín yo me paseo entre triángulos, espirales y círculos cuando voy entre las hojas y las flores.”

En Construcción horizontal como el mar (1976) Ramírez Villamizar evoca el océano construyendo tres rectángulos de diferentes tamaños, que erige uno dentro del otro. Un mordido en la parte superior de cada uno añade movimiento a la escultura de hierro. Así, a partir de simples figuras geométricas, plantea la profundidad y la inmensidad del mar.

“Sin poesía, sin misterio, [la obra] sería sólo geometría y la geometría sola no es arte,” dijo en una entrevista que cita el crítico de arte brasilero Frederico Morais en su artículo Utopía y forma en Ramírez Villamizar. A través de la geometría -como dice Morais- el artista colombiano no presenta el pájaro sino el vuelo, “para después rehacerlo de varias maneras a su manera.” Ahí está la poesía de su obra.

Al investigar las formas básicas y vivir en una profunda introspección, al artista le pasó lo que dice el escritor norteamericano Joseph Campbell que les ocurría a los héroes del pasado en sus aventuras: cuando creían estar emprendiendo un viaje al exterior, llegaron al centro de su existencia. Y cuando pensaban que estaban solos, los acompañaba el mundo entero.

La constante reflexión llevó a Ramírez Villamizar a concluir que los seres humanos -y en particular los colombianos- estamos necesitados de racionalidad y de orden. Construyó su obra pensando en poner su granito de arena para ayudar a suplir nuestras carencias, y con ella dejó un importante mensaje: “Yo no quiero mostrar en mi obra la violencia que existe, y que es cruente y amarga; prefiero presentar una obra que nos apacigua y nos haga sentir racionales y superiores… Mis obras dan ejemplo de orden en medio del caos, construyen el espíritu y abren la inteligencia en medio de la ignorancia y, sobre todo, tratan de aligerar las convulsiones de nuestro tiempo, en medio de las desgracias que agobian al ser humano.”

Este es el segundo de una serie de artículos -realizados con el apoyo del Museo de Arte Moderno de Bogotá- que explorarán la obra y la filosofía de los artistas modernos colombianos y latinoamericanos.

Por: Cristina Esguerra. Filósofa y periodista. Tiene una maestría en filosofía de la Freie Universität Berlin y un MA en periodismo cultural de Columbia University. A lo largo de los años se ha especializado en escribir e investigar sobre el mundo del arte. Actualmente trabaja como periodista freelance colaborando con diversos medios de comunicación, entre ellos ArtDependece, eltiempo.com, Semana y Contemporáneo&.

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EL MAMBO

EL MAMBO

Fotografía: Ernesto Monsalve / MAMBO

La misión del Museo de Arte Moderno de Bogotá es ser un espacio pluricultural y dinámico que investiga, comunica y expone su patrimonio cultural y las diversas manifestaciones del arte moderno y contemporáneo con el fin de generar experiencias significativas y procesos de aprendizaje que contribuyan a la transformación social.

HISTORIA

HISTORIA

MAMBO 1962 — HOY

Siendo Ministro de Educación Nacional, Aurelio Caicedo Ayerbe firmó en su despacho el acta de fundación del Museo de Arte Moderno el 27 de julio de 1955.

En noviembre de 1962 la reconocida historiadora y crítica de arte Marta Traba convierte en realidad esta iniciativa y asume la dirección del Museo. Plantea la necesidad de crear una institución que difunda las artes plásticas y así, el Museo de Arte Moderno comienza sus actividades en febrero de 1963.
Durante los primeros meses el trabajo consiste en fijar un plan de acción y crear una conciencia clara en el medio y en el público sobre la necesidad de un Museo para el progreso cultural de la ciudad. En este año se inaugura la primera exposición: Tumbas de Juan Antonio Roda, en un local en el centro de la ciudad, que será la primera sede. En 1965 con el apoyo del Rector de la Universidad Nacional, José Félix Patiño, el Museo se traslada al campus. La Facultad de Filosofía de la Universidad ofrece al Museo un espacio dentro de la ciudad universitaria.

Marta Traba. Inauguración MAMBO — 1962.

Marta Traba. Conferencia MAMBO — 1963.

En 1969 Gloria Zea asume la dirección del Museo, el cual continúa funcionando en la Universidad hasta el 3 de junio de 1970, cuando tras un acto de protesta queda expuesto a la inseguridad. La Universidad no se responsabiliza y ante la falta de garantías la Directora retira las 80 obras con las que cuenta la Colección hasta el momento. La nueva Dirección prioriza tres objetivos para el Museo: gestionar su financiación por un año, conseguir de manera inmediata una sede provisional y emprender el proyecto para la consecución de una sede permanente. Consigue una nueva sede provisional en el Edificio Bavaria, donde se presentan exposiciones de grandes artistas nacionales e internacionales. Antes de culminar el proyecto, el Museo continúa su trabajo en el Planetario Distrital, donde se presenta la exposición de Auguste Rodin en 1971.

MAMBO, sede Universidad Nacional, 1965.

MAMBO, sede Bavaria, 1969.

La sede actual diseñada por el arquitecto Rogelio Salmona está ubicada en el centro cultural e histórico de la ciudad. Su primera etapa es inaugurada en 1979, y en 1985 se concluye la construcción. El edificio cuenta con cuatro pisos, seis salas de exposición, auditorio o sala de cine, sala de proyectos, dos talleres para desarrollar actividades educativas, un depósito para albergar la colección permanente, biblioteca, librería, restaurante y oficinas administrativas con un área aproximada de 5.000 metros cuadrados. A la fecha, cuenta con alrededor de 3.633 obras de importantes artistas colombianos e internacionales, que hacen parte de su colección permanente.

 

El edificio actual del MAMBO, ubicado en el centro cultural e histórico de la ciudad de Bogotá, fue diseñado por el arquitecto Rogelio Salmona.

 

Gloria Zea y Rogelio Salmona | MAMBO en construcción — 1978.

Se han realizado muestras que dan cuenta de las diferentes visiones del mundo moderno y contemporáneo, retrospectivas de maestros colombianos, latinoamericanos e internacionales, así como seminarios de arte, encuentros teóricos, proyecciones y artes vivas en el auditorio.

 

Talleres con niños en el MAMBO.

El acontecer del Museo en los últimos años divide su historia: en abril de 2016 la escultora y gestora Claudia Hakim es nombrada por la Junta Directiva como nueva directora de la institución que Gloria Zea dirigió por cuarenta y seis años.
La nueva directora tiene como objetivos internacionalizar el Museo, fortalecer el área pedagógica y los procesos de mediación, restaurar la Asociación de Amigos del Museo (Red MAMBO) y recuperar los espacios del edificio. De esta manera, el 2017 comenzó con una adecuación de la Sala Marta Traba, que recupera los espacios originales diseñados por el arquitecto. Los nuevos espacios son revelados al público en el marco de la exposición titulada De la línea al espacio, con obras de los artistas Olga de Amaral, Jim Amaral y Ricardo Cárdenas, bajo la curaduría de Eduardo Serrano. El Museo ha duplicado el número de visitantes a sus exposiciones y conversatorios entre el 2016 y el 2018.

25 aniversario MAMBO, 1985.

ALQUILER DE SALAS

Alquiler de Salas del MAMBO

Con diseños del arquitecto Rogelio Salmona, las salas del Museo Moderno de Bogotá presentan una excelente opción para la realización de sus eventos.
desarrolloycomercial@mambogota.com

 

COLECCIÓN

LIBRO CATÁLOGO

LA COLECCIÓN MAMBO

MUSEO DE ARTE MODERNO DE BOGOTÁ

APOYO

EQUIPO

Dirección

Claudia Hakim

Nancy Henao Asistente 

direccion@mambogota.com

Sub Directora

Laura Feged

Dirección Financiera y Administrativa

Nelson Puentes

Curador Jefe

Eugenio Viola

eugenio.viola@mambogota.com

Comercial

Maria Alejandra Diaz del Castillo

desarrolloycomercial@mambogota.com

Museografía

David Rojas

Germán Escobar

Paula Gil

Laura Plata

 

 

Comunicaciones

Paola Guzmán – Coordinadora comunicaciones
Alejandra Gómez
Paula Nieto

comunicaciones@mambogota.com

Conservación y Registro

Mayra Rubiano 
Jaime Pulido
Ana María García

Educación

Lyda Vásquez
Juliana Echavarría
Aydée Moreno
Angie Avila

educacion@mambogota.com

Diseño

Silvana Perdomo

Parchando en el MAMBO

Marta Leiva

 

 

 

 

Red MAMBO

María Ximena Ramirez

red@mambogota.com

Contabilidad y Tesorería

Jasmin Aldane
Lucy Pérez
Leidy Moreno Herrera

Gala MAMBO

Catalina Ortega

 

Promotor Cultural / Recepción 

Mariana Bejarano

Tienda MAMBO

Pamela Burgos

 

 

 

 

 

Producción

Hector Acosta

Edwin Cardona

Pablo Galindo

Brayan Solano

Oscar Quintero

Hector Reyes

Sebastán Espejo

George Calderon

Servicios generales

Luz Arely Marciales
Marcela Gónzalez

Seguridad

Gustavo Galvan
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